La fabricación de Africa

En 1932, poco después de su estreno, Tarzán, el hombre mono, convocaba multitudes
que hacían largas colas en los cines.
Desde entonces, Tarzán fue Johnny Weissmuller, nacido en Rumania, y su aullido, difundido
desde Hollywood, fue el idioma universal del África, aunque él nunca había estado allí.
Tarzán no tenía un vocabulario muy rico, solo sabía decir, Me Tarzan, you Jane, pero nadaba como
nadie, ganó cinco medallas de oro en las olimpíadas, y gritaba como nadie nunca había gritado.
Ese aullido del rey de la selva era obra de Douglas Shearer, un experto en sonido que supo mezclar
voces de gorilas, hienas, camellos, violines, sopranos y tenores.
Hasta el último día de su vida, Johnny Weissmuller tuvo que soportar el asedio de las admiradoras
que le rogaban que aullara.

Eduardo Galeano. “Los hijos de los días»

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