Domingo Faustino Sarmiento odió a José Artigas. A nadie odió tanto.
Traidor a su raza, lo llamó, y era verdad, Siendo blanco y de ojos claros,
Artigas, se batió junto a los gauchos mestizos y a los negros y a los
indios. Y fue vencido y marchó al exilio y murió en la soledad y el olvido.
Sarmiento también era traidor a su raza. No hay más que ver sus retratos.
En guerra contra el espejo, predicó y practicó el exterminio de los
argentinos de piel oscura, para sustituirlos por europeos blancos
y de ojos claros.
Y fue presidente de su país y egregio prócer, gloria y loor, héroe inmortal.
Eduardo Galeano. Espejos. Una historia casi universal.