Jim Gilmore llegó a Hortons Bay procedente de Canadá y compró la herrería al viejo Horton. Era bajo y moreno, con grandes bigotes y manos grandes. Era bueno poniendo herraduras y no tenía mucho aspecto de herrero ni con el delantal de cuero puesto. Vivía encima de la herrería y […]
Cuentos
Era como si una luz entrara en una habitación verde.El océano ardía. Una fosforescencia blanca se agitaba como una bocanada de vapor en la mañana del mar otoñal, subiendo. De la garganta de algún oculto abismo del mar subieron burbujas.Como una luz en el invertido cielo verde del mar, la […]
Tenía ochenta y un años de edad. Se llamaba doña Cándida Raposa. Esa señora tenía el deseo irreprimible de vivir. El deseo se sustentaba cuando iba a pasar los días a una hacienda: la altitud, lo verde de los árboles, la lluvia, todo eso la acicateaba. Cuando oía a Liszt […]
Un cielo a mi medida arrojado sobre el lago Michigan; sobre la arena amarilla, algunos críos gritones botando pelotas; una o dos gaviotas, una madre criticona y yo huyendo de una ola y encontrando este mundo nublado y húmedo. Subí corriendo por la playa. Mamá me frotó con una esponjosa […]
A Toby le gusta ver pasar a la muchacha rubia por el patio. Levanta la cabeza y remueve un poco la cola, pero después se queda muy quieto, siguiendo con los ojos la fina sombra que a su vez va siguiendo a la muchacha rubia por las baldosas del patio. […]
La primera vez que vio la isla, Marini estaba cortésmente inclinado sobre los asientos de la izquierda, ajustando la mesa de plástico antes de instalar la bandeja del almuerzo. La pasajera lo había mirado varias veces mientras él iba y venía con revistas o vasos de whisky; Marini se demoraba […]
El encuentro, casual e inevitable, con mi antiguo superior jerárquico mientras caminaba por la Rambla, motivó una obligada charla a la que no pude sacarle el cuerpo. Me sorprendió una simpatía que no le conocía. Por lo menos mientras fui sus subordinado y rechazaba todas mis iniciativas con gesto arrogante.. […]
Ahora sé que el infierno es esta repetición de días y noches, de inacabables fines de semana, de fiestas que se acercan, del lento crecer de mis hijos entre domingos, de mis cuarenta y seis años… Temo que la angustia me asalte en los breves crepúsculos invernales o en los […]
“ Camino entre senderos de glicinas hasta la breve altura de la quinta. Vestida de negro mi madre no termina de decidirse. Sube lento el humo de una fogata” Debajo de nosotros yace […]