Cuentos
Toda Francia se enteró de que el príncipe de Bauffremont tenía, poco más o menos, los mismos gustos que el cardenal del que acabamos de hablar. Le habían dado en matrimonio a una damisela totalmente inexperta a la que, siguiendo la costumbre, habían instruido tan sólo la víspera. -Sin mayores […]
Discrepo con la concepción edulcorada, beatífica e imaginaria acerca de la infancia como la época más felíz de mi vida. Me refiero particularmente a los ancianos que estamos próximos a los ochenta años. He descubierto la inutilidad de mis esfuerzos para convencerlos de lo contrario, o por lo menos, de […]
En casa del anticuario apareció la fina mujer, cuya cintura se cimbreaba en la luz. -¿Qué desea? ¿Me trae algún abanico? El anticuario, al verla sin ningún paquete, creyó que era una de esas que se sacan de no se sabe dónde un abanico, un abanico viejo, que llena de […]
Aquel negro había tenido la avilantez de amar a una blanca y eso, en la pulcra yanquilandia, no se perdona. Los jueces, que por algo se lavaban los dientes cuatro veces al día, pronunciaron una terrible sentencia condenatoria. El negro sería ejecutado por tres veces con macabra saña. La noche […]
Nosotros lo sabíamos…. ya desde hace tiempo…por favor papá…era casi un secreto a voces…¿ En serio no te habías dado cuenta? ¿Darme cuenta?- contesté anonadado- ¿Pero como?…¿Desde cuándo?- pregunté sin salir de mi asombro.- – Mirá…yo era muy chiquita la noche que recibiste una llamada y saliste corriendo para la […]
El individuo se enfermó. Llegó a la casa con atroz dolor de cabeza y náuseas. Acostose en seguida, y en la sombría quietud de su cuarto sintió sin duda alivio. Mas a las tres horas aquello recrudeció de tal modo que comenzó a quejarse a labio apretado. Vino el médico, […]
Ninguna época de mayor alegría que la que nos proporcionó a María y a mí, nuestra tía con su muerte. Inés volvía de Buenos Aires, donde había pasado tres meses. Esa noche, cuando nos acostábamos, oímos que Inés decía a mamá: -¡Qué extraño!… Tengo las cejas hinchadas. Mamá examinó seguramente […]
-Mujer, ¿cuánto te ha costado esta espumadera? -1,90. -¿Cómo, tanto? ¡Pero es una barbaridad! -Sí; es que los agujeros están carísimos. Con esto de la guerra se aprovechan de todo. -¡Pues la hubieras comprado sin ellos! -Pero entonces sería un cucharón y ya no serviría para espumar. -No importa; no […]